Y sí ese secreto sale a la luz, ¿Qué pasaría con tu vida?

Vivimos en un mundo en el que domina la mentira. A veces preferimos la mentira sobre la verdad o incluso preferimos esconder la verdad, por “evitarnos problemas” o “discusiones”. Pero cuando la mentira nos ha sido dicha a nosotros y la descubrimos, no son nada agradables los sentimientos que experimentamos. Cuando vemos que hemos sido engañados, la rabia y el dolor puede llegar a ser muy profundo. A veces el engaño no viene únicamente de otras personas hacia nosotros, o de nosotros hacia ellas, algunas veces nos engañamos a nosotros mismos, queriendo aparentar algo que no somos, para encajar en ciertos círculos sociales o encajar en la vida de ciertas personas y terminamos “siendo” algo que no somos. Y al final, todo puede en algún momento salir a la luz, lo bueno o lo malo sin distinción.

La mentira puede ser una salida fácil a ciertas situaciones. Sin embargo, una mentira necesita de otra para sostenerse y luego de otra más, y al final cuando te das cuenta una mentira termina en cien más. Cuando ves atrás y recapacitas, notas que hubiera sido preferible no haber dicho la primera mentira. Recuerda, que aun cuando por mentiras te metiste en muchos problemas y sientas que ya es demasiado tarde, mientras tengas vida, tendrás la oportunidad de vivir en la verdad y encaminar tu vida de una mejor manera. La verdad da tranquilidad de conciencia, la verdad da plenitud y no únicamente a la persona que vive en la verdad, sino también a las personas que la rodean. Si decides vivir en la verdad dejarás a un lado la mentira y te libraras de los problemas que son consecuencia de esta. Dice un dicho que al final todo sale a la luz y ¿quién no tiene secretos?, todos los tenemos, la pregunta es, ¿y si esos secretos se descubren, te sentirías orgulloso o avergonzado?

Como humanos tenemos el derecho de mostrarnos tal y como somos, pero algunas veces queremos aparentar ser algo que realmente no somos. Empezamos a engañarnos a nosotros mismos, y a los que nos rodean, siendo infieles a nuestra personalidad, a nuestras cualidades, a nuestros valores, a nuestra esencia. Cuando por encajar dejamos de ser nosotros mismos al compartir con otros, al final terminamos culpándolos a ellos de no haber mostrado quien en verdad éramos. No obstante, la verdad de fondo es que, si tú mostraste algo que no eras, por el motivo que haya sido, fue tu decisión hacerlo. Decidiste vivir en la mentira y negar quién eras en tu interior. Al final cuando alguien te ama aceptará quién eres con tus virtudes y defectos.

Incluso en la actualidad muchas personas prefieren ocultar su amabilidad, su amor, su sensibilidad, para no verse vulnerables ante otros. En un mundo en el que se piensa que el que más malicia tiene es quién gana, las buenas virtudes y los valores son escondidos para poder encajar. A pesar de esto, lo bueno también sale a la luz. Por más que ocultes tu sensibilidad, tus virtudes, aunque te hagan parecer débil ante otros, estos siempre relucirán, y sobre todo en esta sociedad donde los antivalores se hacen cada vez más pronunciados.

Con cuánta razón Jesús decía; “No hay cosa secreta que no deba ser descubierta y si algo ha sido ocultado será sacado a la luz” Marcos 4,22. Pero, ¿qué quería decir Jesús precisamente?  Él sabía que, así como Él había sido perseguido por decir la verdad por llevar la luz, sus seguidores también lo iban a ser y por más que ellos quisieran ocultar que habían sido elegidos para predicar este Reino de Dios, su verdad siempre saldría a la luz. También Jesús quiso resaltar con estas palabras, que con o sin ellos, la verdad siempre iba a salir a la luz.

Algunas veces decir la verdad nos acarreará problemas, nos llevará a discusiones, pero querido lector ten presente que es mejor esas discusiones que enredarse en un mar de mentiras en el que tú misma/o te hundirás y en el que ahogarás a las personas que involucres. Revisa tus acciones y date cuenta de que todo lo que hagas sea digno de ser mostrado, porqué piensa, si haces cosas que no son dignas de ser mostradas y salen a la luz pasarás por un momento muy incómodo. Cuando mentimos, aunque sea diciendo una mentira pequeña, es porque algo no está bien. Debes preguntarte, ¿porque estoy ocultando esto?, ¿porque estoy diciendo mentiras?, ¿es esto algo malo? Es mejor vivir tranquilo sin mentiras, vivir en la verdad, tener la conciencia tranquila, saber que eres una persona honesta y así como a ti te agrada encontrar personas honestas, tú también eres una persona honesta para los demás y para ti mismo.

Hoy te invito, aunque muchas veces sea difícil, a vivir en la verdad, aceptar quién eres, aceptar tu personalidad, tus cualidades y defectos, tus buenas obras y tus errores. Acepta lo que eres lo que has vivido y sé fuerte para mostrarle a los demás quién eres. Y si eres uno de esos elegidos para llevar esa luz del Reino de Dios a otros, no la ocultes, lleva esa luz muéstrala, no tengas miedo Dios está contigo. Si Dios ha puesto la luz en ti, es para alumbrar el camino de tu propia vida y de las personas que Él ponga en tu caminar. Vive en la verdad vive tranquilo/a y duerme tranquilo/a.

Deja un comentario