Segunda Semana de Cuaresma
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro, En el nombre del Padre y del hijo y del Espíritu Santo. Amén
En la lectura de hoy vemos que Jesús se aparece repentinamente a sus discípulos vestido de un blanco deslumbrante y la voz de Dios sale de una nube y dice “Éste es mi Hijo, mi escogido; escúchenlo”. Imagina como se sentian los discípulos en ese momento, seguramente se quedaron en silencio por unos minutos. A lo largo de esta semana piensa en la importancia del silencio para escuchar la voz de Dios. Puedes incluso poner en algun lugar visible la siguiente frase “Dios habla a través del Silencio”, esto te ayudará a reflexionar en lo importante que es mantenerse en silencio.
Oración Inicial
Dios eterno, durante este caminar de cuaresma ayudanos a estar más atentos a tu voz que nos habla, a través de las páginas de la biblia, de la predicación de nuestro sacerdote, en la voz de las personas que nos rodean e incluso de la naturaleza. Ayúdanos a no dejar pasar tu voz que nos muestra la verdad y el camino a seguir. Que tu voz Señor resuene en nuestros oidos, mente y corazón, para buscar día a día seguir tu voluntad,
Amen

En aquel tiempo, Jesús se hizo acompañar de Pedro, Santiago y Juan, y subió a un monte para hacer oración. Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus vestiduras se hicieron blancas y relampagueantes. De pronto aparecieron conversando con él dos personajes, rodeados de esplendor: eran Moisés y Elías. Y hablaban de la muerte que le esperaba en Jerusalén. Pedro y sus compañeros estaban rendidos de sueño; pero, despertándose, vieron la gloria de Jesús y de los que estaban con él. Cuando éstos se retiraban, Pedro le dijo a Jesús: “Maestro, sería bueno que nos quedáramos aquí y que hiciéramos tres chozas: una para ti, una para Moisés y otra para Elías”, sin saber lo que decía. No había terminado de hablar, cuando se formó una nube que los cubrió; y ellos, al verse envueltos por la nube, se llenaron de miedo. De la nube salió una voz que decía: “Éste es mi Hijo, mi escogido; escúchenlo”. Cuando cesó la voz, se quedó Jesús solo. Los discípulos guardaron silencio y por entonces no dijeron a nadie nada de lo que habían visto.
—Lucas 9, 28-36
Reflexión
En el pasaje de hoy vemos como Jesús les mostró su gloria a sus discípulos, les enseñó más de cerca quien era, y parte de la gloria divina que vendría después de su muerte en Jerusalén (porque el moriría, pero resucitaría para asegurarnos la posibilidad de la vida eterna). Vemos en la narración unos discípulos que a pesar de su cansancio y agotamiento, se despiertan al ver lo que estaba sucediendo. Eso mismo debe pasarnos a nosotros, a pesar del cansancio que podamos tener debemos estar abiertos a descubrir a Dios que se nos muestra a través de su palabra, del gesto noble de una persona, de una predicación, de la inspiraciones que Dios nos pone en el corazón. Abramos el corazón durante esta cuaresma para estar atentos a los movimientos que Dios hace en nuestra vida.
Siguiendo con la lectura del pasaje vemos después que los discípulos escuchan la voz de Dios, paremos aca e imaginemonos un momento, ¿Qué hubiera pasado si los discipulos hubieran estado distraidos y no hubieran prestado atención a la voz de Dios? … seguramente jamás habrían sabido quien era Jesús y a quien debían escuchar. Jesús nos sigue hablando hoy en día , recuerda que Él es la palabra de Dios, y su palabra es eterna, reflexiona diariamente en que distracciones, personas o situaciones están haciendo que tus ojos y tu oídos no estén viendo y escuchando a Dios. Recuerda que Dios habla en el silencio, porque es allí donde podemos escucharle con una atención completa. Reflexiona hoy, ¿estás escuchando a Dios en el silencio?
Reflexión escrita por Marcel
Compromiso para esta semana
- EL ESPÍRITU SANTO HABLA EN CADA UNA DE LAS PÁGINAS DE LA SANTA BIBLIA. No dejemos pasar una sola semana de nuestra vida sin leer una página de la Santa Biblia de ser posible en familia. Es el consejo más provechoso para llegar a la santidad.
- ORA A DIOS todos los días para que te ayude a identificar las personas, situaciones y aparatos que te mantienen distraido y no te permiten aprovechar el tiempo para acercarte más a Dios.
- PIDE A DIOS, fortaleza para poder renunciar a esas distracciones que te alejan de compartir más momentos con Dios y con tu familia.
- PONTE EN SILENCIO, luego de tu momento de oración a Dios, quedate en silencio y dile al Señor como Samuel “Habla Señor que tu siervo escucha”. Espera unos momentos, deja que el Señor te hable, te sorprenderás de lo que tiene para decirte.
Oración Final
Dios eterno, en este mundo el ruido y las distracciones nos hacen perder la mirada de ti y la salvación que tienes para nosotros. Ayudanos a ser buenos discipulos tuyos, a estár despiertos y atentos a la voz de su Dios que habla a cada instante, para así seguir creciendo día a día en virtudes y amor hacia ti y nuestros hermanos. Que tu Santo Espíritu nos de la valentía de dejar atrás todo aquello a lo que debemos renuncia para poder escucharte más. Por Jesucristo nuestro Señor
Amen
