“Es tiempo de actuar y en Cuaresma actuar es también detenerse. Detenerse en oración, para acoger la Palabra de Dios, y detenerse como el samaritano, ante el hermano herido” porque “el amor a Dios y al prójimo es un único amor”. Papa francisco

En la segunda semana de Cuaresma, el Señor nos invita a profundizar en la oración, no como una obligación, sino como un encuentro vivo con Él. Orar es detener el paso, hacer silencio y permitir que Dios nos mire y nos hable al corazón.
La oración cuaresmal nos enseña a escuchar más que a hablar, a presentar nuestra vida tal como es, con sus luces y sombras. En ella aprendemos a confiar, incluso cuando no entendemos el camino, porque quien ora se abandona en las manos del Padre.
Jesús nos muestra que la oración transforma: nos da claridad, fortaleza y paz, y nos prepara para asumir la cruz con esperanza. Cuando oramos de verdad, nuestro corazón se vuelve más sensible al dolor del otro, más humilde y más abierto a la misericordia.
En esta Cuaresma, se nos llama a perseverar en la oración, a buscar momentos concretos cada día para encontrarnos con Dios, dejando de lado distracciones y prisas. Orar es dejar que Dios nos convierta por dentro, para que nuestra vida dé frutos de amor, perdón y servicio.
Que esta semana aprendamos a orar con un corazón sincero, confiando en que Dios siempre escucha y nunca abandona a quienes se acercan a Él.
Semana 2: Oración y Cuaresma
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Semana 2: Retiro de Adultos – Oración y Cuaresma
¡Durante la cuaresma la oración es un momento íntimo en el que el cristiano dialoga con Dios nuestro Señor, permitiendo que la gracia entre a su corazón y se abre a la acción del Espíritu Santo!
Estas actividades pueden realizarse cualquier día entre el 21 de febrero y el 28 de febrero del 2026.
Participaremos de la misa el domingo 22 de febrero.
Dependiendo de mi edad realizaré ayuno y/o abstinencia como corresponda.
“Para mí, la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada hacia el cielo, un grito de reconocimiento y de amor tanto en medio de la prueba como en la alegría” Santa Teresa del Niño Jesús
La cuaresma son los cuarenta días en que Jesucristo, lleno del Espíritu Santo, se interna en el desierto, en soledad. Esta soledad es una intimidad con el Padre. Esto es la oración, el diálogo Padre e Hijo, un diálogo atento, que ilumina los desafíos y las decisiones de nuestra misión.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Dios te pedimos nos concedas la fe y la humildad que necesitamos para poder elevar a ti una oración sincera cada día. Permite que tu gracia nos cubra y que, a través de ella y la oración, nuestros corazones sean llenos de tu amor. Hazte presente Señor Jesús en este lugar y en este momento y cúbrenos con tu Santo Espíritu.
Amén.

Mateo 4, 1 – 11
En aquel tiempo, Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. Pasó cuarenta días y cuarenta noches sin comer y, al final, tuvo hambre. Entonces se le acercó el tentador y le dijo: “Si tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes”. Jesús le respondió: “Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios”.
Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: “Si eres el Hijo de Dios, échate para abajo, porque está escrito: Mandará a sus ángeles que te cuiden y ellos te tomarán en sus manos, para que no tropiece tu pie en piedra alguna”. Jesús le contestó: “También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios”.
Luego lo llevó el diablo a un monte muy alto y desde ahí le hizo ver la grandeza de todos los reinos del mundo y le dijo: “Te daré todo esto, si te postras y me adoras”. Pero Jesús le replicó: “Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él sólo servirás”.
Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles para servirle.
Palabra del Señor
R/ Gloria a ti, Señor Jesús.

La oración debemos verla como un «recuerdo de Dios», un frecuente despertar la «memoria del corazón»: «Es necesario acordarse de Dios más a menudo que de respirar» decía San Gregorio Nacianceno. Nuestra madre la Iglesia nos propone diferentes formas de mantener nuestra oración continua. Por ejemplo, diariamente podemos realizar: la oración de la mañana, la de la tarde y la noche, antes y después de comer, la Liturgia de las Horas. El domingo, asistir a la Santa Misa y participar en las fiestas litúrgicas: cuaresma, Semana Santa adviento, navidad, etc. La tradición cristiana ha conservado tres expresiones principales de la vida de oración: la oración vocal, la meditación, y la oración de contemplación. Sea cualquiera de estas oraciones la que hagamos, debemos siempre poner nuestro corazón en ellas. El Padrenuestro que nos enseñó nuestro Señor Jesús es un ejemplo de una oración vocal que puede ser dicha en voz alta o mentalmente. La oración de meditación la realizamos al meditar, reflexionar y buscar comprender algún texto o imagen espiritual como las Sagradas Escrituras, especialmente el evangelio, las imágenes sagradas, libros espirituales, etc. Finalmente, por medio de la oración de contemplación, buscamos a Jesús y por consiguiente al Padre. Para esta oración el silencio es requerido y tener el corazón abierto para buscar en nuestro interior a Dios y su inmenso amor. Meditación adaptada del Catecismo de la Iglesia Católica 4ta Parte, Cap. 3ero: La vida de oración
¿Sabías qué? La iglesia católica nos enseña que el día que ayunemos podemos comer una comida completa y dos comidas más pequeñas que juntas no equivalgan a una comida completa. Esto se llama ayuno eclesiástico y debe ser realizado por todos los católicos entre 18 y 59 años a menos que haya alguna restricción médica. El ayuno nos libera de la dependencia total del alimento, de lo material, del mundo. Para los cristianos, el ayuno es la única manera en que el hombre recupera su verdadera naturaleza espiritual.

Veamos en familia el siguiente video:
¿Qué es lo que más te llama la atención de la letra de esta canción? ¿Por qué?
¿Qué oración le harías a Dios en este momento después de haber leído y escuchado la letra de esta canción? Escribe esta oración o haz un dibujo de lo que te inspiro en un papel y ponla en tu altar.

Incluiré una oración que aún no haga, por ejemplo, haré oración antes de comer, después de comer, al despertarme, al acostarme, cuando me dé cuenta de que alguien tiene un problema, iré entre semana a la Santa Misa al menos una vez, etc.

Haz una oración de agradecimiento a Dios o designen a alguien de la familia para que haga esta oración. Después cada uno pensará en las peticiones que quiera hacer a Dios, las compartirá en voz alta o las escribirá en un papel que pondrá en el altar.
A cada petición respondemos R/ Señor danos la gracia de orar, meditar y contemplar
- Para que busquemos en la oración la solución a nuestros problemas.
- Para que podamos ser más conscientes de tu presencia en nosotros.
- Para que podamos escuchar tu voz y saber cuál es tu voluntad.
Piensa en alguna petición que quieras hacer a Dios, compártela en voz alta o escríbela en un papel y ponla en el altar de tu casa. En oración pedirás a Dios que aumente tu fe y la de tu familia.

Señor hoy me invitas a mantenerme en oración a lo largo del día, la semana, el año, humildemente te pido nos ayudes a aumentar personal y familiarmente nuestros momentos de oración para que podamos unirnos contigo cada vez más y así, amemos cada día más encontrarte en la oración sin importar las ocupaciones que podamos tener. Mantén vivo en nosotros un espíritu de oración para que no tengamos ratos de oración, si no una vida de oración.
Amén.
Padrenuestro, Dios te salve y Gloria
Gracias por compartirnos tu reflexión de Adviento.
Hemos terminado las actividades de esta semana. Nos vemos la próxima Semana.
PERMÍTENOS ORAR POR TUS PLEGARIAS
¿Te gustaría que oremos por ti o por alguien más ?
El grupo de intercesión de Conversando con Dios orará por tu intención. Clamando a Dios para que su voluntad obre en tu vida y en la de quienes estén en tu intención. Recuerda lo que nos dice Jesús: «Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» Mateo 18,20
Semana 2: Retiro familias con niños – Oración y Cuaresma
La cuaresma son los cuarenta días en que Jesucristo, lleno del Espíritu Santo, se interna en el desierto, en soledad. Esta soledad es una intimidad con el Padre. Esto es la oración, el diálogo Padre e Hijo, un diálogo atento, que ilumina los desafíos y las decisiones de nuestra misión.
Estas actividades pueden realizarse cualquier día entre el 21 de febrero y el 28 de febrero del 2026.
Participaremos de la misa el domingo 22 de febrero.

Durante esta oración inicial uno de los miembros de la familia ira leyendo la oración y los demás irán repitiendo sus palabras:
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Dios te pedimos nos concedas la fe y la humildad que necesitamos para poder elevar a ti una oración sincera cada día. Permite que tu gracia nos cubra y que, a través de ella y la oración, nuestros corazones sean llenos de tu amor. Hazte presente Señor Jesús en este lugar y en este momento y cúbrenos con tu Santo Espíritu.
Amén.
Cantemos juntos esta canción:

Algún miembro de la familia leerá un resumen del Evangelio y pedirá a los niños mantenerse en silencio y escuchar atentos.
Mateo 4, 1 – 11
Jesús fue al desierto para rezar y estar cerca de Dios. Pasó muchos días sin comer y estaba muy cansado. Entonces apareció el tentador y quiso engañarlo.
Primero le dijo que convirtiera piedras en pan, pero Jesús respondió que lo más importante no es solo la comida, sino escuchar y confiar en Dios.
Después le pidió que hiciera algo peligroso para demostrar que Dios lo cuidaba, pero Jesús dijo que no debemos poner a prueba a Dios.
Finalmente le ofreció riquezas y poder, pero Jesús respondió que solo a Dios hay que amar y obedecer.
Jesús no hizo caso al mal y siempre eligió hacer lo que Dios quería. Al final, los ángeles fueron a cuidarlo.
Este Evangelio nos enseña que, cuando confiamos en Dios y hacemos el bien, podemos vencer cualquier tentación.

En este Evangelio aprendemos que Jesús fue al desierto para orar y allí fue tentado. El demonio quiso engañarlo, pero Jesús eligió siempre hacer lo correcto, confiando en Dios.
Esto nos enseña que todos, incluso Jesús, tenemos tentaciones, momentos en los que queremos hacer algo que no está bien: decir mentiras, no obedecer, pelear o ser egoístas. Pero Jesús nos muestra que con la ayuda de Dios podemos decir “no” al mal.
Jesús venció las tentaciones porque rezaba, confiaba en su Padre y conocía la Palabra de Dios. Así también nosotros, cuando oramos y pedimos ayuda a Dios, podemos elegir el bien, aunque a veces sea difícil.
Este Evangelio nos invita a confiar en Dios, a elegir lo bueno y a recordar que Jesús siempre está con nosotros para ayudarnos a tomar buenas decisiones.


LIBRO DE ORACIONES
Construiremos un libro de oraciones, este libro de oraciones permitira a los niños mantener un espacio de intimidad con Jesús durante esta cuaresma.
Material Necesario
- Hoja de color/blanca
- Una imagen de Jesus o la sagrada Familia
- Tijeras, marcadores, colores y pegamento.
Instrucciones
- Dobla la hoja en tres partes.
- En el centro pega la imagen.
- En la parte izquierda escribe o imprime/pega el Padrenuestro
- En la derecha escribe una oración personal.
- Cierra el libro y en la portada
- puedes poner otra imagen de Jesus tu nombre y agregar otros detalles como desees (Imágenes, oraciones, etc)
ACTIVIDADES DIDACTICAS
A continuación, encontrarás unos archivos descargables para imprimir:

Incluiré una oración que aún no haga, por ejemplo, haré oración antes de comer, después de comer, al despertarme, al acostarme, cuando me dé cuenta de que alguien tiene un problema, iré entre semana a la Santa Misa al menos una vez, etc.

Animemos a nuestros niños a responder a cada petición:
Señor danos la gracia de orar, meditar y contemplar
Hagamos una por una las peticiones que se encuentran a continuación y pidámosle a cada uno de los integrantes de la familia, incluyendo a los niños, que piense en alguien o algo por lo que quieran pedirle a Dios:
- Para que busquemos en la oración la solución a nuestros problemas.
- Para que podamos ser más conscientes de tu presencia en nosotros.
- Para que podamos escuchar tu voz y saber cuál es tu voluntad.

Durante la oración final uno de los miembros de la familia ira leyendo la oración y los demás irán repitiendo sus palabras:
Señor hoy me invitas a mantenerme en oración a lo largo del día, la semana, el año, humildemente te pido nos ayudes a aumentar personal y familiarmente nuestros momentos de oración para que podamos unirnos contigo cada vez más y así, amemos cada día más encontrarte en la oración sin importar las ocupaciones que podamos tener. Mantén vivo en nosotros un espíritu de oración para que no tengamos ratos de oración, si no una vida de oración.
Amén.
Padrenuestro, Dios te salve y Gloria
Hemos terminado las actividades de esta semana. Nos vemos la próxima Semana.
Dios los bendiga.
PERMÍTENOS ORAR POR TUS PLEGARIAS
¿Te gustaría que oremos por ti o por alguien más ?
El grupo de intercesión de Conversando con Dios orará por tu intención. Clamando a Dios para que su voluntad obre en tu vida y en la de quienes estén en tu intención. Recuerda lo que nos dice Jesús: «Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» Mateo 18,20
