Retiro de Cuaresma 2026 – Semana 5 – Confesión

«Los que se acercan al sacramento de la penitencia (reconciliación) obtienen de la misericordia de Dios el perdón de los pecados cometidos contra El y, al mismo tiempo, se reconcilian con la Iglesia, a la que ofendieron con sus pecados. Ella les mueve a la conversión con su amor, su ejemplo y sus oraciones» (LG 11).  Catecismo Iglesia Católica #1422

Semana 5: Confesión

Semana 5: Retiro de Adultos – Confesión

Estas actividades pueden realizarse cualquier día entre el 15 de marzo y el 21 de marzo del 2026.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Padre eterno, tú que nos perdonas cuando volvemos a ti arrepentidos, te pedimos que nos ayudes a reconocer nuestros errores, nuestro pecado y pedirte perdón y de ser posible a reconciliarnos con aquellos que hemos afectado con este. Que tu gracia nos cubra para poder recibir tu perdón y aceptar tu misericordia.

Amén

En aquel tiempo, Jesús vio al pasar a un ciego de nacimiento. Escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva, se lo puso en los ojos al ciego y le dijo: “Ve a lavarte en la piscina de Siloé” (que significa ‘Enviado’). Él fue, se lavó y volvió con vista.

Entonces los vecinos y los que lo habían visto antes pidiendo limosna, preguntaban: “¿No es éste el que se sentaba a pedir limosna?” Unos decían: “Es el mismo”. Otros: “No es él, sino que se le parece”. Pero él decía: “Yo soy”. 

Llevaron entonces ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día en que Jesús hizo lodo y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaron cómo había adquirido la vista. Él les contestó: “Me puso lodo en los ojos, me lavé y veo”. Algunos de los fariseos comentaban: “Ese hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado”. Otros replicaban: “¿Cómo puede un pecador hacer semejantes prodigios?” Y había división entre ellos. Entonces volvieron a preguntarle al ciego: “Y tú, ¿qué piensas del que te abrió los ojos?” Él les contestó: “Que es un profeta”. Le replicaron: “Tú eres puro pecado desde que naciste, ¿cómo pretendes darnos lecciones?” Y lo echaron fuera.

Supo Jesús que lo habían echado fuera, y cuando lo encontró, le dijo: “¿Crees tú en el Hijo del hombre?” Él contestó: “¿Y quién es, Señor, para que yo crea en él?” Jesús le dijo: “Ya lo has visto; el que está hablando contigo, ése es”. Él dijo: “Creo, Señor”. Y postrándose, lo adoró.


Palabra del Señor
R/ Gloria a ti, Señor Jesús
.

El Sacramento de la penitencia, también conocido como confesión, nos permite pedir perdón a Dios por nuestro pecado. Cuando pecamos es como si tomáramos una tela blanca (nuestra alma) y la mancháramos de tinta roja. Pareciera que la tinta es imposible de quitar, sin embargo, Dios es capaz de dejar la tela blanca, pero necesita de nuestra ayuda y cooperación. Jesús ya pagó por alcanzarnos el perdón ante Dios Padre (ya pagó lo que cuesta dejar la tela blanca nuevamente), la única condición para poder disfrutar de lo que ya hizo Jesús por mí (y tener mi alma blanca nuevamente), consiste en pedirle perdón a Dios por el pecado que cometí. El pedir perdón se divide en dos partes: Primero, debo reconocer personalmente mis errores con la ayuda del Espíritu Santo y sentir verdadero arrepentimiento de mi pecado, y segundo buscar la absolución mediante la confesión de mis pecados ante un sacerdote. Nuestra madre Iglesia nos invita a todos los fieles adultos y niños con uso de razón a confesarse al menos una vez al año. Ahora reflexiona, ¿Cuándo fue la última vez que te confesaste? Aprovecha esta cuaresma para confesarte y recibir el perdón y la paz de tu amado Padre. Si tienes niños pequeños menores de siete años en casa, puedes ir despertando el interés en la confesión ayudándoles a reconocer cuando su conciencia les empieza a mostrar que hicieron algo bien, o algo mal. Por ejemplo, al finalizar el día puedes pedirle a el niño/a que recuerde las cosas que hizo a lo largo del día y reflexionar en lo que hizo, lo que no hizo, lo que debió hacer y no hizo, como se sintió, y que cosas pudo haber hecho diferente.

¿Sabías qué? ¨Todo fiel llegado a la edad del uso de razón (después de los 7 años) debe confesar una vez al año, los pecados graves de los que tiene conciencia¨ (CIC Can 989)

Reflexiona ...

  • ¿Por qué es importante la confesión? 
  • ¿Qué dificultades se nos presentan en la vida espiritual que nos pueden alejar de la confesión? 
  • ¿De qué manera podemos superar estas dificultades y poder confesarnos para poder recibir el perdón de Dios?  

En la siguiente hoja encontrarás seis versículos bíblicos para meditar acerca de la confesión. Recórtalos, y elige los que más te gusten para ponerlos en un lugar donde los puedas ver. Si haces este retiro en familia cada integrante elegirá un versículo y lo memorizará antes de Semana Santa.

Haz una oración de agradecimiento a Dios o designen a alguien de la familia para que haga esta oración. Después cada uno pensará en las peticiones que quiera hacer a Dios, las compartirá en voz alta o las escribirá en un papel que pondrá en el altar. La familia orará y pedirá a Dios que les dé un corazón humilde para reconocer sus errores y buscar su perdón. Luego realizaremos las siguientes peticiones:

A cada petición respondemos R/ Señor ayúdanos a reconocer nuestro pecado.

Adultos y jóvenes: En los próximos días pediré a Dios en oración que me ayude a ver mis pecados y a sentir arrepentimiento por estos. Si me es posible asistiré a una capilla para hacer allí mi oración y examen de conciencia.

Pidamos al Espíritu Santo que durante esta semana de cuaresma abramos nuestro corazón a recibir la gracia del perdón a través del Sacramento de la confesión.

Padre eterno, que tu Santo Espíritu me permita reconocer mis faltas, mi pecado y pedirte perdón. Derriba los muros que hay en mi alma, mi mente y mi corazón, que me impiden reconocer mi pecado y buscar la confesión. Dame la gracia de correr nuevamente a tus brazos como el Hijo prodigo y pedirte perdón para que así mi alma sea limpiada. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Padrenuestro, Dios te salve y Gloria

Ahora veamos el siguiente video:

                                                                                                         

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Gracias por compartirnos tu reflexión de Adviento.

Gracias por ser parte de este retiro espiritual.

Hemos terminado las actividades de esta semana. Nos vemos la próxima Semana.

PERMÍTENOS ORAR POR TUS PLEGARIAS

¿Te gustaría que oremos por ti o por alguien más ?

El grupo de intercesión de Conversando con Dios orará por tu intención. Clamando a Dios para que su voluntad obre en tu vida y en la de quienes estén en tu intención. Recuerda lo que nos dice Jesús: «Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» Mateo 18,20

Semana 5: Retiro familias con niñosConfesión

Durante la Cuaresma, Jesucristo nos invita a acercarnos a Él con un corazón sincero. A veces nos equivocamos: desobedecemos, peleamos, decimos palabras que lastiman o no ayudamos cuando podemos.

La Confesión es un regalo de Dios. Es el momento en que le contamos a Jesús lo que hicimos mal, le pedimos perdón y Él limpia nuestro corazón y nos da una nueva oportunidad para hacerlo mejor.

Jesús siempre nos espera con amor y alegría cuando queremos cambiar.

Estas actividades pueden realizarse cualquier día entre el 15 de marzo y el 21 de marzo del 2026.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Padre eterno, tú que nos perdonas cuando volvemos a ti arrepentidos, te pedimos que nos ayudes a reconocer nuestros errores, nuestro pecado y pedirte perdón y de ser posible a reconciliarnos con aquellos que hemos afectado con este. Que tu gracia nos cubra para poder recibir tu perdón y aceptar tu misericordia.

Amén

Jesús vio a un hombre que no podía ver desde que nació. Con mucho amor, Jesús hizo un poco de barro, lo puso en sus ojos y le dijo que se lavara. Cuando el hombre obedeció, comenzó a ver.

Las personas estaban sorprendidas y le preguntaban cómo había pasado eso. Él decía con alegría que Jesús lo había curado. Algunos no querían creer, pero el hombre no tuvo miedo y dijo la verdad.

Después, Jesús se encontró de nuevo con él y le preguntó si creía en el Hijo de Dios. El hombre creyó en Jesús y lo adoró.

Este Evangelio nos enseña que Jesús nos da luz, nos ayuda a ver con el corazón y nos invita a creer en Él.

«Reciban el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan». En este momento Jesús le da a los apóstoles, y a todos los sacerdotes, la autoridad de perdonar los pecados. Jesús nos ha dado un gran regalo el sacramento de la reconciliación (la confesión). Cuando nos confesamos y pedimos perdón por nuestros pecados ante un sacerdote, es el mismo Jesús quien nos ha escuchado y perdonado. ¿Quién es el Espíritu Santo? En la iglesia hemos aprendido que el Espíritu Santo es Dios y obra en nuestra vida para guiarnos, consolarnos y santificarnos. Es un regalo que Dios nos envió después de que Jesús ascendiera al cielo.

Reflexiona …

Con ayuda de mis padres, elegiré un día a la semana para sentarme con ellos y recordar las situaciones que viví durante la semana, especialmente las que me hicieron sentir muy bien y las que me hicieron sentir mal. Reflexionaré con su ayuda en que cosas hice bien y que cosas debí haber hecho diferente.

Señor ayúdanos a reconocer nuestro pecado:

  • Porque queremos recibir tu perdón. R/
  • Para ser dignos de la vida eterna. R/
  • Para reconciliarnos contigo y los hermanos. R/
  • Para poder limpiar nuestras almas. R/
  • Adultos y jóvenes: En los próximos días pediré a Dios en oración que me ayude a ver mis pecados y a sentir arrepentimiento por estos. Si me es posible asistiré a una capilla para hacer allí mi oración y examen de conciencia.
  • Niños (Mayores de 7 años): Reflexionaré en las cosas que no he hecho bien desde la última vez que me confese y si no las recuerdo, pediré a Dios que me ayude a recordar.
  • Niños (menores de 7 años): Con la ayuda de mis padres, reflexionaré en las cosas que hago que me hacen sentir bien y en las cosas que me hacen sentir mal. Le pediré a mis padres que me ayuden a hacer esta reflexión.

Pidamos al Espíritu Santo que durante esta semana de cuaresma abramos nuestro corazón a recibir la gracia del perdón a través del Sacramento de la confesión.       

Padre eterno, que tu Santo Espíritu me permita reconocer mis faltas, mi pecado y pedirte perdón. Derriba los muros que hay en mi alma, mi mente y mi corazón, que me impiden reconocer mi pecado y buscar la confesión. Dame la gracia de correr nuevamente a tus brazos como el Hijo prodigo y pedirte perdón para que así mi alma sea limpiada. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Padrenuestro, Dios te salve y Gloria

Hemos terminado las actividades de esta semana. Nos vemos la próxima Semana.

Dios los bendiga.

PERMÍTENOS ORAR POR TUS PLEGARIAS

¿Te gustaría que oremos por ti o por alguien más ?

El grupo de intercesión de Conversando con Dios orará por tu intención. Clamando a Dios para que su voluntad obre en tu vida y en la de quienes estén en tu intención. Recuerda lo que nos dice Jesús: «Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» Mateo 18,20

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