Actividades y Reflexión para Pentecostés Semana 3 2026

Semana 3- Renovación personal a través del Espíritu Santo

«La Palabra de Dios describe la acción del Espíritu, que primero se posa sobre cada uno y luego pone a todos en comunicación. A cada uno da un don y a todos reúne en unidad» — Papa Francisco

Semana 3: Retiro de Adultos

Conforme a la gracia que Dios nos ha dado, todos tenemos aptitudes diferentes. El que tiene el don de la profecía, que lo ejerza según la medida de la fe.
El que tiene el don del ministerio, que sirva. El que tiene el don de enseñar, que enseñe.
El que tiene el don de exhortación, que exhorte. El que comparte sus bienes, que dé con sencillez. El que preside la comunidad, que lo haga con solicitud. El que practica misericordia, que lo haga con alegría.

Romanos 12,6-8

Estas actividades pueden realizarse del 9 al 16 de mayo del 2026.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Ven, Espíritu Santo, Llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía, Señor, tu Espíritu. Que renueve la faz de la Tierra. Señor danos la gracia de abrir nuestros corazones a tu Santo Espíritu y a su obrar en nuestras vidas. Purifica nuestras mentes y nuestros corazones, perdona nuestras faltas y ayúdanos a procurar siempre el bien, y dar amor y perdón a todos los que nos rodean. Amén.

Revisa los propósitos que buscas alcanzar con ayuda de Dios en este retiro y pídele al Espíritu que te de la gracia para poder cumplirlos. Participaremos de la misa el domingo 10 de mayo y de ser posible algún otro día entre semana.

¿Qué conclusión sacaremos? ¿Continuaremos pecando para que la gracia venga más abundante? ¡Por supuesto que no! Si hemos muerto al pecado, ¿cómo volveremos a vivir en él? ¿No saben que todos nosotros, al ser bautizados en Cristo Jesús, hemos sido sumergidos en su muerte? Por este bautismo en su muerte fuimos sepultados con Cristo, y así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la Gloria del Padre, así también nosotros empezamos una vida nueva. Si la comunión en su muerte nos injertó en él, también compartiremos su resurrección. Como ustedes saben, el hombre viejo que está en nosotros ha sido crucificado con Cristo. Las fuerzas vivas del pecado han sido destruidas para que no sirvamos más al pecado. Hemos muerto, ¿no es cierto? Entonces ya no le debemos nada. Pero si hemos muerto con Cristo, debemos creer que también viviremos con él. Sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; desde ahora la muerte no tiene poder sobre él. Así, pues, si hay una muerte para el pecado que es para siempre, también hay un vivir que es vivir para Dios. Así también ustedes deben considerarse a sí mismos muertos para el pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús. No dejen que el pecado tenga poder sobre este cuerpo —¡ha muerto! — y no obedezcan a sus deseos… ofrézcanse ustedes mismos a Dios, como quienes han vuelto de la muerte a la vida, y que sus miembros sean como armas santas al servicio de Dios. El pecado ya no los volverá a dominar, pues no están bajo la Ley, sino bajo la gracia. Díganme: el hecho de que ya no estemos bajo la Ley sino bajo la gracia, ¿nos autoriza a pecar? Claro que no. Si se entregan a alguien como esclavos sumisos, ya serán esclavos de aquel a quien obedecen. Si ese dueño es el pecado, irán a la muerte, mientras que, obedeciendo a la fe, alcanzarán una vida santa. Así, pues, demos gracias a Dios, porque antes tenían como dueño al pecado, pero han obedecido de todo corazón a esa doctrina a la cual se han entregado. Y, liberados del pecado, se hicieron esclavos del camino de justicia.

Palabra de Dios
R/ Te alabamos Señor

Todos los cristianos atravesamos por momentos difíciles que ponen a prueba nuestra fortaleza y nuestra fe: tal vez una enfermedad, la muerte de un ser querido, pero en un momento donde has perdido toda fe y has llegado al fondo en el que no ves nada, de alguna manera sabes que Dios está allí, tu deseo de Él te salva y te renueva. Y cuanto te renueva notas estos cambios en ti: El gusto por una oración profunda, personal y comunitaria. Un giro hacia la contemplación y un énfasis puesto en la alabanza de Dios.  El deseo de entregarse totalmente a Cristo. Una grande disponibilidad a las inspiraciones del Espíritu Santo. Una frecuentación más asidua de la Escritura. Una amplia abnegación fraterna. La voluntad de prestar una colaboración a los servicios de la Iglesia.

Fuente: S. Carrillo A., La Renovación en el Espíritu Santo 

Los 4 pasos más importantes en el proceso de renovación personal a través del Espíritu Santo:

  1. Conocer las Escrituras guiados por el Espíritu: Es posible cometer errores en la interpretación bíblica, sobre todo si realizamos la lectura de forma superficial sin tomar en cuenta la presencia del Espíritu y poder el de Dios.
  2. Integrar las Escrituras (La palabra de Dios) y el Espíritu, en fe y acción:  Todo cristiano es capaz de descubrir la vida y la presencia a Dios al unir la palabra de Dios y el Espíritu en cada parte del entorno en que se desenvuelve. Dios es honrado y glorificado cuando las sagradas Escrituras y el poder de Dios se unen, en este momento se enciende una llama en el corazón de los creyentes y su iglesia, nuestro ser conoce la misión, esperanza, fe, amor, comunidad, alegría y testimonio del pueblo de Dios. Y nunca más volvemos a estar solos, confundidos, desorientados.
  3. Renunciar al orgullo espiritual: Actualmente nos encontramos en una generación en que las personas no conocen realmente el contenido de sus Biblias y esto nos mantiene ignorantes del poder de Dios. Para abordar este tema, es necesario comenzar con la renuncia al orgullo académico y abrazar las enseñanzas con humildad. Porque incluso los más grandes Científicos, académicos e investigadores en sus momentos de agobio y de alegría buscan de la palabra y el poder de Dios para cumplir su misión.
  4. Vivir diariamente en el poder de las escrituras de Dios y el Espíritu: Es vivir en acción expresar el fruto del Espíritu, ser generosos y contentos; luchar contra la injusticia, enfrentar la explotación, cuidar la creación ver al Espíritu en el arte, la belleza, la cultura y la creación. Se trata de vivir en una postura de discernimiento y atención: mantenerse al día con el Espíritu y caminar diariamente en dependencia de su liderazgo, presencia y poder.

A cada petición respondemos R/ Roguemos al Espíritu de Dios:


Preguntas para reflexión

  • ¿Recuerdas alguna situación en tu vida en la que buscaste a Dios con toda tu fe y Él té respondió? Da testimonio a tu familia como sucedió este acontecimiento.

Espíritu de Dios. En tu amor quiero vivir. En tu paz, en tu paz quiero estar. En tu paz quiero estar. Hazme vivir en ti y en tu bondad. Hazme vivir en alegría, en mansedumbre y dominio de mí. En libertad hazme andar. En fortaleza, en fidelidad hazme andar. En libertad hazme andar. En fortaleza, en fidelidad hazme andar. Quiero dejarte hacer. Quiero dejarte actuar. Quiero que habites tu mi vida. Quiero, quiero que vivas en mí. Espíritu de Dios.  Amen
Padrenuestro, Dios te salve y Gloria

Ahora escuchemos estos cantos:

                                                                                                         

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Gracias por compartirnos tu reflexión de Adviento.

Gracias por ser parte de este retiro espiritual.

Hemos terminado las actividades de esta semana. Nos vemos la próxima semana.

Dios te bendiga

PERMÍTENOS ORAR POR TUS PLEGARIAS

¿Te gustaría que oremos por ti o por alguien más ?

El grupo de intercesión de Conversando con Dios orará por tu intención. Clamando a Dios para que su voluntad obre en tu vida y en la de quienes estén en tu intención. Recuerda lo que nos dice Jesús: «Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» Mateo 18,20

Semana 3: Retiro Familias con Niños

Estas actividades pueden realizarse del 9 al 16 de mayo del 2026.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Ven, Espíritu Santo, Llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía, Señor, tu Espíritu. Que renueve la faz de la Tierra. Señor danos la gracia de abrir nuestros corazones a tu Santo Espíritu y a su obrar en nuestras vidas. Purifica nuestras mentes y nuestros corazones, perdona nuestras faltas y ayúdanos a procurar siempre el bien, y dar amor y perdón a todos los que nos rodean. Amén.

Participaremos de la misa el domingo 10 de mayo y de ser posible algún otro día entre semana.

Romanos 6, 1 -17

Cuando seguimos a Jesús, dejamos atrás las cosas malas y comenzamos una vida nueva llena de amor y obediencia a Dios.

Antes, el pecado hacía que las personas actuaran mal, como cuando pelean, mienten o son egoístas. Pero Jesús vino para ayudarnos a cambiar el corazón. Por medio del bautismo y la fe, es como si empezáramos de nuevo, aprendiendo a vivir como hijos de Dios.

San Pablo explica que ya no debemos dejar que el pecado mande en nuestra vida. Ahora podemos elegir hacer el bien: compartir, perdonar, ayudar y amar a los demás.

Recuerda que Jesús siempre nos ayuda a levantarnos, cambiar y vivir con alegría haciendo lo correcto.

Recuerda que Jesús quiere ayudarnos a ser mejores cada día. A veces nos equivocamos, peleamos, desobedecemos o no tratamos bien a los demás, pero Jesús nunca deja de amarnos. Él nos invita a cambiar el corazón y a escoger el bien.

Así como una planta necesita agua y sol para crecer, nosotros necesitamos estar cerca de Dios para crecer en amor, paciencia y bondad. Cuando oramos, escuchamos la Palabra de Dios y hacemos el bien, nuestro corazón se llena de alegría y paz.

Jesús quiere que aprendamos a decir la verdad, compartir con otros, obedecer con amor y ayudar a quien lo necesita. Cada pequeña acción buena es una manera de demostrar que estamos viviendo como hijos de Dios.

Hoy podemos preguntarnos:
¿Qué cosa buena puedo hacer para parecerme más a Jesús?

Al día siguiente, Jesús y los niños (los niños dicen su nombre), y sus padres (los papás o cuidadores dicen su nombre) se reunieron nuevamente bajo el gran Árbol del Amor.

Jesús les dijo: «Pronto tendré que irme, pero les enviaré un protector y consolador, alguien que les recordará todo lo que les he enseñado y los ayudará siempre: el Espíritu Santo».

Después de decir eso, los niños quisieron hacerle algunas preguntas. Jesús los escuchó con atención y fue aclarando sus dudas:

Sophie le preguntó: —Jesús, ¿cómo es el Espíritu Santo?

Jesús sonrió y le contestó: —Sophie, el Espíritu Santo es como el viento: es invisible; no lo puedes ver, pero puedes sentirlo. Lo sientes dentro de ti, cuando sientes paz, amor y alegría. También es como un árbol que da frutos deliciosos, y esos frutos son tus buenas obras y tus buenos pensamientos.

Lily levantó la mano y preguntó: —Jesús, tú nos dijiste que debíamos llenarnos del Espíritu Santo, pero no entiendo: ¿cómo puedo llenarme de Él?

Jesús la miró con ternura y, sonriendo, le dijo: —Leyendo la Biblia cada día y haciendo oración; participando en la Santa Misa, que también es una oración; y recibiendo los sacramentos: bautizándote, comulgando, confesándote y haciendo la Confirmación.

Después, Francisco quiso saber algo muy importante y le dijo: —Jesús, ¿cuáles son esos frutos del Espíritu Santo?

Jesús respondió: —Francisco, los frutos del Espíritu Santo son doce: paciencia, benignidad, gozo, caridad, paz, castidad, fidelidad, modestia, mansedumbre, longanimidad, bondad y dominio propio. Hijos, si olvidan cuáles son estos frutos, búsquenlos en la Biblia, donde están mis palabras, en el libro de Gálatas, capítulo 5, versículos 22 y 23.

Jesús quería que todos aprendieran de qué manera el Espíritu Santo hace buenas obras a través de ellos, por eso les propuso un juego:

  • Dibujen una fruta y dentro escriban uno de los frutos que he mencionado. Luego sigan dibujando mas frutas hasta que incluyan todos los frutos del Espíritu Santo.

Al terminar la actividad, Jesús les dijo:

Niños, peguen esa hoja donde la vean para que siempre recuerden los frutos del espíritu Santo. Recuerden que los amo y que siempre estaré con ustedes.

Y colorín colorado esta historia por ahora ha terminado… pero continuará.

ACTIVIDAD 1: Niños menores de 7 años

El corazón nuevo

Materiales: hoja, colores y papel rojo.

  • Dibuja un corazón grande.
  • Dentro del corazón, los niños dibujan cosas buenas que Jesús quiere enseñarles: compartir, ayudar, abrazar, orar, obedecer.
  • Pueden decorar el corazón con colores o pegatinas.

Mensaje: Jesús transforma nuestro corazón para hacer el bien.

ACTIVIDAD 2: Niños mayores de 7 años

Materiales: hoja y colores.

Divide una hoja en dos partes:

  • “Antes”: acciones que nos alejan de Dios (mentir, pelear, egoísmo).
  • “Ahora con Jesús”: acciones buenas (perdonar, ayudar, compartir).

Luego conversen:

  • ¿Qué cambios quiere Jesús en nuestro corazón?

Objetivo: comprender que Jesús nos invita a una vida nueva.


Reflexiona

Roguemos al Espíritu de Dios:

  • Para que el Espíritu Santo llene nuestros corazones y encienda en ellos la llama de su amor. R/ Roguemos al Espíritu de Dios
  • Para que sepamos discernir en los signos y presencia del Espíritu y así cultivemos y defendamos la verdadera libertad. R/ Roguemos al Espíritu de Dios
  • Para que tu Espíritu llene la tierra de amor y de paz. R/ Roguemos al Espíritu de Dios
  • Por todos nosotros, para que sepamos escuchar al Espíritu y dejarnos llevar por Él para ser testigos y transmisores del mensaje del Evangelio. R/ Roguemos al Espíritu de Dios
  • Por los que son víctimas de la debilidad humana, de los extravíos de su propio espíritu o de los errores y pecado del mundo: Para que el Espíritu del Señor los lleve por los caminos del bien y de la verdad. R/ Roguemos al Espíritu de Dios
  • Que tu Espíritu habite en los jóvenes que viven sin esperanza por el futuro. R/ Roguemos al Espíritu de Dios

Espíritu de Dios. En tu amor quiero vivir. En tu paz, en tu paz quiero estar. En tu paz quiero estar. Hazme vivir en ti y en tu bondad. Hazme vivir en alegría, en mansedumbre y dominio de mí. En libertad hazme andar. En fortaleza, en fidelidad hazme andar. En libertad hazme andar. En fortaleza, en fidelidad hazme andar. Quiero dejarte hacer. Quiero dejarte actuar. Quiero que habites tu mi vida. Quiero, quiero que vivas en mí. Espíritu de Dios.  Amen

Padrenuestro, Dios te salve y Gloria

Hemos terminado las actividades de esta semana. Nos vemos la próxima semana.

Dios los bendiga.

PERMÍTENOS ORAR POR TUS PLEGARIAS

¿Te gustaría que oremos por ti o por alguien más ?

El grupo de intercesión de Conversando con Dios orará por tu intención. Clamando a Dios para que su voluntad obre en tu vida y en la de quienes estén en tu intención. Recuerda lo que nos dice Jesús: «Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» Mateo 18,20

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