ALEGRÍA

Prepárate para la Llegada de Nuestro Señor Jesús
Seguimos en este caminar de Adviento y en esta tercera semana buscaremos y pediremos a Dios llenar nuestros corazones con Gozo, porque el habita en medio de nosotros. Hoy reflexionaremos en las señales que Jesús hacía para demostrar que era el hijo de Dios. Resucito personas, hizo que los sordos escucharan, los que no podían caminar caminaban, entre otras. Todas estas, no solo eran señales de su divinidad, si no del inmenso amor que tiene por nosotros.
Semana 3: La alegría compartida por nuestro Señor
Selecciona el tipo de Retiro de tu interés:
Semana 3: Retiro Adultos
La alegría compartida por nuestro Señor
Estas actividades pueden realizarse cualquier día desde el 12 de diciembre al 19 de diciembre del 2025.
Seguimos en este caminar de Adviento y en esta tercera semana buscaremos y pediremos a Dios llenar nuestros corazones con Gozo, porque el habita en medio de nosotros. Hoy reflexionaremos en las señales que Jesús hacía para demostrar que era el hijo de Dios. Resucito personas, hizo que los sordos escucharan, los que no podían caminar caminaban, entre otras. Todas estas, no solo eran señales de su divinidad, si no del inmenso amor que tiene por nosotros.
Encendemos dos velas moradas y la vela rosada de la corona de adviento y al hacerlo iremos recordando que Jesús es el salvador, el príncipe de la paz que vino a llenar el mundo de su presencia, de su luz, de su alegría y de su amor. Si no tienes una corona, puedes encender cualquier vela.
<<He aquí, La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa: Dios con nosotros.>> Mateo 1, 23

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Padre eterno, ayúdanos a mantenernos gozosos y alegres, a pesar de la cotidianidad de nuestras vidas y las diversas circunstancias que tengamos que vivir por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Escuchemos y oremos la Oración de la Alegría, debajo del vídeo se encuentra la oración escrita.
ORACIÓN DE ADVIENTO DE la ALEGRÍA
El gozo y la alegría se desborda de nuestros corazones porque tú Señor Jesús viniste a la tierra y algún día volverás. Hoy oramos para mantenernos alegres, despiertos y gozosos porque tú volverás con poder y gloria a juzgar a vivos y muertos. Señor que en nuestro corazón este el gozo de María cuando te cargo por primera vez en sus brazos y el gozo de tus apóstoles cuando supieron y vieron que habías resucitado. Que con ese mismo gozo anunciemos tu próxima venida y la alegría que eso representa para todos aquellos que te amamos y te damos honor y gloria. Amén.

Mateo 11, 2-11
En aquel tiempo, Juan se encontraba en la cárcel, y habiendo oído hablar de las obras de Cristo, le mandó preguntar por medio de dos discípulos: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?» Jesús les respondió: «Vayan a contar a Juan lo que están viendo y oyendo: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de la lepra, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Dichoso aquel que no se sienta defraudado por mí». Cuando se fueron los discípulos, Jesús se puso a hablar a la gente acerca de Juan: «¿Qué fueron ustedes a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? No. Pues entonces, ¿qué fueron a ver? ¿A un hombre lujosamente vestido? No, ya que los que visten con lujo habitan en los palacios. ¿A qué fueron, pues? ¿A ver a un profeta? Sí, yo se lo aseguro; y a uno que es todavía más que profeta. Porque de él está escrito: He aquí que yo envío a mi mensajero para que vaya delante de ti y te prepare el camino. Yo les aseguro que no ha surgido entre los hijos de una mujer ninguno más grande que Juan el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en el Reino de los cielos, es todavía más grande que él».
Palabra del Señor, R/Gloria a ti Señor Jesús.

Habrá momentos en nuestra vida que nuestra fe puede tambalearse y lleguemos a dudar de la presencia de Dios en nuestras realidades o dudemos de su capacidad de obrar en las circunstancias que estemos viviendo. Juan el Bautista paso por algo similar, encarcelado, dudo de que Jesús era el Hijo de Dios, pero en respuesta Jesús le recuerda todos los milagros que ha hecho. En los momentos de duda, recuerda las palabras de Jesús a Juan en el evangelio. El poder de Dios es total, por eso decimos que es omnipotente, esto significa que Él todo lo puede, y Jesús nos lo demostró cuando vino a la tierra, con todos los milagros que realizo y con todos los que sigue realizando diariamente, porque su poder no termino con la muerte, recuerda el resucitó y nos dejó al Espíritu Santo para que siguiéramos haciendo milagros en su nombre. No dudes, cree; no te llenes de dudas, ten fe; no te desanimes, ten esperanza; no vaciles en tu fe, más bien recuerda todos los milagros que Dios ha obrado en ti y en la humanidad entera. Marcel
«La alegría del amor de Dios, la verdadera alegría, nunca puede ser quitada. Siempre permanece, incluso en medio del sufrimiento.» (San Agustín)

Reflexiona personalmente o en familia en las siguientes preguntas. Después de 10 minutos de reflexión, comparte o escribe tus respuestas.
- ¿Qué milagros recuerdas que Dios ha hecho en tu vida, o en la vida de alguna persona cercana a ti?
- ¿Qué le dirías a una persona que está dudando de la existencia de Dios? ¿Cómo le podrías ayudar a recuperar su fe?
- ¿Qué ejercicios espirituales, oraciones, entre otros, puedes hacer para llenarte de la alegría de Dios?

Haz una oración de agradecimiento a Dios o designen a alguien de la familia para que haga esta oración. Después cada uno pensará en las peticiones que quiera hacer a Dios, las compartirá en voz alta o las escribirá en un papel que pondrá en el altar. A cada petición respondemos R/ Señor que no perdamos la alegría
- Cuando el dolor nos golpea y nos cuesta levantarnos. R/ Señor que no perdamos la alegría
- Cuando sentimos que somos despreciados y maltratados. R/ Señor que no perdamos la alegría
- Cuando estemos desanimados. R/ Señor que no perdamos la alegría
- Se pueden agregar otras peticiones/intenciones de la familia.

- Buscaré alguna causa, fundación, familia, iglesia, etc, que pueda ayudar económica o materialmente en esta navidad.
- Compartiré mi fe con alguien, en palabra u obra.

Participaremos de la misa el domingo 14 de diciembre y de ser posible algún otro día entre semana y nos confesaremos antes de navidad.

Señor Jesús, dispón nuestras vidas y nuestros hogares para que al final de este tiempo de adviento estemos llenos de alegría al saber que tu presencia siempre está en medio de nosotros. Amén.
Padrenuestro, Dios te salve y Gloria

Escucha estas canciones para preparar el corazón a la llegada de Jesús.
Gracias por compartirnos tu reflexión de Adviento.
Hemos terminado las actividades de esta semana. Nos vemos la próxima Semana.
Dios te bendiga.
PERMÍTENOS ORAR POR TUS PLEGARIAS
¿Te gustaría que oremos por ti o por alguien más ?
El grupo de intercesión de Conversando con Dios orará por tu intención. Clamando a Dios para que su voluntad obre en tu vida y en la de quienes estén en tu intención. Recuerda lo que nos dice Jesús: «Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» Mateo 18,20
Semana 3: Retiro Familia con Niños
La alegría compartida por nuestro Señor
Seguimos en este caminar de Adviento y en esta tercera semana buscaremos y pediremos a Dios llenar nuestros corazones con Gozo, porque el habita en medio de nosotros. Hoy reflexionaremos en las señales que Jesús hacía para demostrar que era el hijo de Dios. Resucito personas, hizo que los sordos escucharan, los que no podían caminar caminaban, entre otras. Todas estas, no solo eran señales de su divinidad, si no del inmenso amor que tiene por nosotros.
Encendemos dos velas moradas y la vela rosada de la corona de adviento y al hacerlo iremos recordando que Jesús es el salvador, el príncipe de la paz que vino a llenar el mundo de su presencia, de su luz, de su alegría y de su amor. Si no tienes una corona, puedes encender cualquier vela.

Durante esta oración inicial uno de los miembros de la familia ira leyendo la oración y los demás irán repitiendo sus palabras:
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Padre eterno, ayúdanos a mantenernos gozosos y alegres, a pesar de la cotidianidad de nuestras vidas y las diversas circunstancias que tengamos que vivir por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Escuchemos y oremos en Familia esta Oración de la alegría, el texto de la oración esta debajo del video:
ORACIÓN DE ADVIENTO DE LA ALEGRÍA
El gozo y la alegría se desborda de nuestros corazones porque tú Señor Jesús viniste a la tierra y algún día volverás. Hoy oramos para mantenernos alegres, despiertos y gozosos porque tú volverás con poder y gloria a juzgar a vivos y muertos. Señor que en nuestro corazón este el gozo de María cuando te cargo por primera vez en sus brazos y el gozo de tus apóstoles cuando supieron y vieron que habías resucitado. Que con ese mismo gozo anunciemos tu próxima venida y la alegría que eso representa para todos aquellos que te amamos y te damos honor y gloria.
Amén.

Algún miembro de la familia leerá el evangelio y pedirá a los niños mantenerse en silencio y escuchar atentos.
Mateo 11, 2-11
En aquel tiempo, Juan se encontraba en la cárcel, y habiendo oído hablar de las obras de Cristo, le mandó preguntar por medio de dos discípulos: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?» Jesús les respondió: «Vayan a contar a Juan lo que están viendo y oyendo: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de la lepra, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Dichoso aquel que no se sienta defraudado por mí». Cuando se fueron los discípulos, Jesús se puso a hablar a la gente acerca de Juan: «¿Qué fueron ustedes a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? No. Pues entonces, ¿qué fueron a ver? ¿A un hombre lujosamente vestido? No, ya que los que visten con lujo habitan en los palacios. ¿A qué fueron, pues? ¿A ver a un profeta? Sí, yo se lo aseguro; y a uno que es todavía más que profeta. Porque de él está escrito: He aquí que yo envío a mi mensajero para que vaya delante de ti y te prepare el camino. Yo les aseguro que no ha surgido entre los hijos de una mujer ninguno más grande que Juan el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en el Reino de los cielos, es todavía más grande que él».
Palabra del Señor, R/Gloria a ti Señor Jesús.

En este Evangelio, Juan el Bautista quiere saber si Jesús es el enviado de Dios. Jesús responde mostrando sus obras: cura, ayuda, anima y lleva amor a todos.
Jesús nos enseña que lo importante no es decir, sino hacer el bien. Cada vez que ayudas, compartes, perdonas o eres amable, estás mostrando que Jesús está en tu corazón.
Como Juan, tú también puedes preparar el camino para Jesús
- hablando con amabilidad,
- ayudando en casa y en el colegio,
- siendo amigo de quienes están solos,
- y mostrando con tus acciones que Jesús vive en tu corazón.
Jesús quiere que recuerdes que Él siempre actúa, incluso cuando no lo ves. Cada gesto bueno que haces es una pequeña luz que muestra que Jesús está contigo.

Les contaremos a los niños este cuento y les iremos mostrando las imágenes para que ellos puedan visualizar mejor la historia. Si tienen preguntas, podemos írselas respondiendo durante la lectura:

Había una vez, una niña llamada Lucía quien vivía con sus papas y su abuelita. Era diciembre y Lucia veía que todo se iluminaba con luces de colores, árboles de navidad y pesebres. Ella había escuchado hablar del adviento, pero no sabía que significaba. Así que una tarde Lucia, se acercó a su abuelita y le preguntó:
— ¿Qué es el adviento abuelita? ¿Por qué encendemos velas en Adviento?
Su abuela la invito a sentarse en el sofá y le empezó a explicar:
— El adviento es un tiempo de espera, en el que nos preparamos para navidad y en el que cada semana recordamos una virtud y encendemos una vela. La primera vela se llama la vela de la Esperanza.
La abuelita toma la corona y encendió una de las velas moradas:
— La esperanza es esa luz que Dios pone en nuestra vida para que podamos ver aun si todo está oscuro.
Luego, la abuelita encendió otra de las velas moradas.
— La segunda vela se llama Paz. Esta vela nos recuerda que la paz de Jesús siempre debe estar en nosotros. Esto significa Lucia que, si alguien busca pelea o problemas contigo, debes recordar esta luz y no perder la paz.
Después de esto la abuelita encendió la vela rosada:
— La tercera vela es la de la “Alegría”. Y con esta luz recordamos que la navidad está cerca Lucia, que debemos estar felices, cantar villancicos y orar en familia.

Finalmente, la abuelita encendió la última vela morada y dijo:
— La última vela es la del “Amor”. Jesús nació para demostrar el amor de Dios por nosotros, Jesús vivió para enseñarnos que debemos amarnos los unos a los otros. Jesús murió y resucitó para salvarnos y que podamos ir todos al cielo a estar junto con Él. Jesús es amor, Dios es amor… Esta vela representa el amor de Dios.
Lucia y su abuelita se quedaron viendo la corona con las velas encendidas por un momento y mientras observaba Lucia entendió que la navidad, no se trata solo de luces, árboles de navidad y regalos, se trata de llenar tu corazón de esperanza, paz, alegría y amor. Y después de este día Lucia, se esmeró por contar a todos los que veía, en realidad de que se trata la navidad. Y colorín colorado este cuento se ha terminado.

Cada integrante de la familia puede compartir su respuesta a estas preguntas (Nota: Papás o cuidadores, compartan primero su respuesta para que los niños tengan una idea de lo que deben reflexionar)
- ¿Qué aprendiste del cuento? ¿Qué fue lo que más te llamó la atención?

A continuación, encontrarás unos archivos descargables para imprimir.

Niños: Haré unas tarjetas navideñas para alegrar la navidad de algún ser querido, amigo, anciano, etc. Junto con mis padres cantaré villancicos, especialmente los que más nos parecen alegres.
Adultos y jóvenes: Buscaré alguna causa, fundación, familia, iglesia, etc, que pueda ayudar económica o materialmente en esta navidad. Compartiré mi fe con alguien, en palabra u obra.

Participaremos de la misa el domingo 14 de diciembre y de ser posible algún otro día entre semana y nos confesaremos antes de navidad.

Animemos a nuestros niños a responder a cada petición:
R/ Señor que no perdamos la alegría
Hagamos una por una las peticiones que se encuentran a continuación y pidámosle a cada uno de los integrantes de la familia, incluyendo a los niños, que piense en alguien o algo por lo que quieran pedirle a Dios:
- Cuando el dolor nos golpea y nos cuesta levantarnos. R/ Señor que no perdamos la alegría
- Cuando sentimos que somos despreciados y maltratados. R/ Señor que no perdamos la alegría
- Cuando estemos desanimados. R/ Señor que no perdamos la alegría
- Se pueden agregar otras peticiones/intenciones de la familia.

Durante la oración final uno de los miembros de la familia ira leyendo la oración y los demás irán repitiendo sus palabras:
Señor Jesús, dispón nuestras vidas y nuestros hogares para que al final de este tiempo de adviento estemos llenos de alegría al saber que tu presencia siempre está en medio de nosotros. Amén.
Padrenuestro, Dios te salve y Gloria

Si tu hijo es pequeño y aún no sabe el Padrenuestro, te recomendamos ponerle esta canción.
Hemos terminado las actividades de esta semana. Nos vemos la próxima Semana.
Dios te bendiga.
PERMÍTENOS ORAR POR TUS PLEGARIAS
¿Te gustaría que oremos por ti o por alguien más ?
El grupo de intercesión de Conversando con Dios orará por tu intención. Clamando a Dios para que su voluntad obre en tu vida y en la de quienes estén en tu intención. Recuerda lo que nos dice Jesús: «Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» Mateo 18,20
