La alegría compartida por nuestro Señor -Preparación Espiritual Adviento 2025 – Semana 3

ALEGRÍA

Prepárate para la Llegada de Nuestro Señor Jesús

Seguimos en este caminar de Adviento y en esta tercera semana buscaremos y pediremos a Dios llenar nuestros corazones con Gozo, porque el habita en medio de nosotros.  Hoy reflexionaremos en las señales que Jesús hacía para demostrar que era el hijo de Dios. Resucito personas, hizo que los sordos escucharan, los que no podían caminar caminaban, entre otras. Todas estas, no solo eran señales de su divinidad, si no del inmenso amor que tiene por nosotros.  

Semana 3: La alegría compartida por nuestro Señor

Semana 3: Retiro Adultos

La alegría compartida por nuestro Señor

Estas actividades pueden realizarse cualquier día desde el 12 de diciembre al 19 de diciembre del 2025.

Seguimos en este caminar de Adviento y en esta tercera semana buscaremos y pediremos a Dios llenar nuestros corazones con Gozo, porque el habita en medio de nosotros.  Hoy reflexionaremos en las señales que Jesús hacía para demostrar que era el hijo de Dios. Resucito personas, hizo que los sordos escucharan, los que no podían caminar caminaban, entre otras. Todas estas, no solo eran señales de su divinidad, si no del inmenso amor que tiene por nosotros.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Padre eterno, ayúdanos a mantenernos gozosos y alegres, a pesar de la cotidianidad de nuestras vidas y las diversas circunstancias que tengamos que vivir por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Escuchemos y oremos la Oración de la Alegría, debajo del vídeo se encuentra la oración escrita.

El gozo y la alegría se desborda de nuestros corazones porque tú Señor Jesús viniste a la tierra y algún día volverás. Hoy oramos para mantenernos alegres, despiertos y gozosos porque tú volverás con poder y gloria a juzgar a vivos y muertos. Señor que en nuestro corazón este el gozo de María cuando te cargo por primera vez en sus brazos y el gozo de tus apóstoles cuando supieron y vieron que habías resucitado. Que con ese mismo gozo anunciemos tu próxima venida y la alegría que eso representa para todos aquellos que te amamos y te damos honor y gloria. Amén.

En aquel tiempo, Juan se encontraba en la cárcel, y habiendo oído hablar de las obras de Cristo, le mandó preguntar por medio de dos discípulos: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?» Jesús les respondió: «Vayan a contar a Juan lo que están viendo y oyendo: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de la lepra, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Dichoso aquel que no se sienta defraudado por mí». Cuando se fueron los discípulos, Jesús se puso a hablar a la gente acerca de Juan: «¿Qué fueron ustedes a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? No. Pues entonces, ¿qué fueron a ver? ¿A un hombre lujosamente vestido? No, ya que los que visten con lujo habitan en los palacios. ¿A qué fueron, pues? ¿A ver a un profeta? Sí, yo se lo aseguro; y a uno que es todavía más que profeta. Porque de él está escrito: He aquí que yo envío a mi mensajero para que vaya delante de ti y te prepare el camino. Yo les aseguro que no ha surgido entre los hijos de una mujer ninguno más grande que Juan el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en el Reino de los cielos, es todavía más grande que él».

 Palabra del Señor, R/Gloria a ti Señor Jesús.

Reflexiona personalmente o en familia en las siguientes preguntas. Después de 10 minutos de reflexión, comparte o escribe tus respuestas.

Preguntas para reflexión:

  • ¿Qué milagros recuerdas que Dios ha hecho en tu vida, o en la vida de alguna persona cercana a ti? 
  • ¿Qué le dirías a una persona que está dudando de la existencia de Dios? ¿Cómo le podrías ayudar a recuperar su fe?
  • ¿Qué ejercicios espirituales, oraciones, entre otros, puedes hacer para llenarte de la alegría de Dios?
  • Buscaré alguna causa, fundación, familia, iglesia, etc, que pueda ayudar económica o materialmente en esta navidad.
  • Compartiré mi fe con alguien, en palabra u obra.

Señor Jesús, dispón nuestras vidas y nuestros hogares para que al final de este tiempo de adviento estemos llenos de alegría al saber que tu presencia siempre está en medio de nosotros. Amén.   

Padrenuestro, Dios te salve y Gloria

Escucha estas canciones para preparar el corazón a la llegada de Jesús.

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Gracias por compartirnos tu reflexión de Adviento.

Gracias por ser parte de este retiro espiritual.

Hemos terminado las actividades de esta semana. Nos vemos la próxima Semana.

Dios te bendiga.

PERMÍTENOS ORAR POR TUS PLEGARIAS

¿Te gustaría que oremos por ti o por alguien más ?

El grupo de intercesión de Conversando con Dios orará por tu intención. Clamando a Dios para que su voluntad obre en tu vida y en la de quienes estén en tu intención. Recuerda lo que nos dice Jesús: «Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» Mateo 18,20

Semana 3: Retiro Familia con Niños

La alegría compartida por nuestro Señor

Seguimos en este caminar de Adviento y en esta tercera semana buscaremos y pediremos a Dios llenar nuestros corazones con Gozo, porque el habita en medio de nosotros.  Hoy reflexionaremos en las señales que Jesús hacía para demostrar que era el hijo de Dios. Resucito personas, hizo que los sordos escucharan, los que no podían caminar caminaban, entre otras. Todas estas, no solo eran señales de su divinidad, si no del inmenso amor que tiene por nosotros.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Padre eterno, ayúdanos a mantenernos gozosos y alegres, a pesar de la cotidianidad de nuestras vidas y las diversas circunstancias que tengamos que vivir por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

El gozo y la alegría se desborda de nuestros corazones porque tú Señor Jesús viniste a la tierra y algún día volverás. Hoy oramos para mantenernos alegres, despiertos y gozosos porque tú volverás con poder y gloria a juzgar a vivos y muertos. Señor que en nuestro corazón este el gozo de María cuando te cargo por primera vez en sus brazos y el gozo de tus apóstoles cuando supieron y vieron que habías resucitado. Que con ese mismo gozo anunciemos tu próxima venida y la alegría que eso representa para todos aquellos que te amamos y te damos honor y gloria.

Amén.

En aquel tiempo, Juan se encontraba en la cárcel, y habiendo oído hablar de las obras de Cristo, le mandó preguntar por medio de dos discípulos: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?» Jesús les respondió: «Vayan a contar a Juan lo que están viendo y oyendo: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de la lepra, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Dichoso aquel que no se sienta defraudado por mí». Cuando se fueron los discípulos, Jesús se puso a hablar a la gente acerca de Juan: «¿Qué fueron ustedes a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? No. Pues entonces, ¿qué fueron a ver? ¿A un hombre lujosamente vestido? No, ya que los que visten con lujo habitan en los palacios. ¿A qué fueron, pues? ¿A ver a un profeta? Sí, yo se lo aseguro; y a uno que es todavía más que profeta. Porque de él está escrito: He aquí que yo envío a mi mensajero para que vaya delante de ti y te prepare el camino. Yo les aseguro que no ha surgido entre los hijos de una mujer ninguno más grande que Juan el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en el Reino de los cielos, es todavía más grande que él».  

Palabra del Señor, R/Gloria a ti Señor Jesús.

Jesús nos enseña que lo importante no es decir, sino hacer el bien. Cada vez que ayudas, compartes, perdonas o eres amable, estás mostrando que Jesús está en tu corazón.

  • hablando con amabilidad,
  • ayudando en casa y en el colegio,
  • siendo amigo de quienes están solos,
  • y mostrando con tus acciones que Jesús vive en tu corazón.

Jesús quiere que recuerdes que Él siempre actúa, incluso cuando no lo ves. Cada gesto bueno que haces es una pequeña luz que muestra que Jesús está contigo.

Había una vez, una niña llamada Lucía quien vivía con sus papas y su abuelita. Era diciembre y Lucia veía que todo se iluminaba con luces de colores, árboles de navidad y pesebres. Ella había escuchado hablar del adviento, pero no sabía que significaba. Así que una tarde Lucia, se acercó a su abuelita y le preguntó:

— ¿Qué es el adviento abuelita? ¿Por qué encendemos velas en Adviento?

Su abuela la invito a sentarse en el sofá y le empezó a explicar:

— El adviento es un tiempo de espera, en el que nos preparamos para navidad y en el que cada semana recordamos una virtud y encendemos una vela. La primera vela se llama la vela de la Esperanza.

La abuelita toma la corona y encendió una de las velas moradas:

— La esperanza es esa luz que Dios pone en nuestra vida para que podamos ver aun si todo está oscuro.

Luego, la abuelita encendió otra de las velas moradas.

— La segunda vela se llama Paz. Esta vela nos recuerda que la paz de Jesús siempre debe estar en nosotros. Esto significa Lucia que, si alguien busca pelea o problemas contigo, debes recordar esta luz y no perder la paz.

Después de esto la abuelita encendió la vela rosada:

— La tercera vela es la de la “Alegría”.  Y con esta luz recordamos que la navidad está cerca Lucia, que debemos estar felices, cantar villancicos y orar en familia.

Finalmente, la abuelita encendió la última vela morada y dijo:

— La última vela es la del “Amor”.  Jesús nació para demostrar el amor de Dios por nosotros, Jesús vivió para enseñarnos que debemos amarnos los unos a los otros. Jesús murió y resucitó para salvarnos y que podamos ir todos al cielo a estar junto con Él. Jesús es amor, Dios es amor… Esta vela representa el amor de Dios.

Lucia y su abuelita se quedaron viendo la corona con las velas encendidas por un momento y mientras observaba Lucia entendió que la navidad, no se trata solo de luces, árboles de navidad y regalos, se trata de llenar tu corazón de esperanza, paz, alegría y amor. Y después de este día Lucia, se esmeró por contar a todos los que veía, en realidad de que se trata la navidad. Y colorín colorado este cuento se ha terminado.

Pregunta para reflexión:

  • ¿Qué aprendiste del cuento? ¿Qué fue lo que más te llamó la atención?

A continuación, encontrarás unos archivos descargables para imprimir.

Niños: Haré unas tarjetas navideñas para alegrar la navidad de algún ser querido, amigo, anciano, etc. Junto con mis padres cantaré villancicos, especialmente los que más nos parecen alegres.

Adultos y jóvenes: Buscaré alguna causa, fundación, familia, iglesia, etc, que pueda ayudar económica o materialmente en esta navidad. Compartiré mi fe con alguien, en palabra u obra.

Participaremos de la misa el domingo 14 de diciembre y de ser posible algún otro día entre semana y nos confesaremos antes de navidad.

R/ Señor que no perdamos la alegría

Señor Jesús, dispón nuestras vidas y nuestros hogares para que al final de este tiempo de adviento estemos llenos de alegría al saber que tu presencia siempre está en medio de nosotros. Amén.   

Padrenuestro, Dios te salve y Gloria

Si tu hijo es pequeño y aún no sabe el Padrenuestro, te recomendamos ponerle esta canción.

Hemos terminado las actividades de esta semana. Nos vemos la próxima Semana.

Dios te bendiga.

PERMÍTENOS ORAR POR TUS PLEGARIAS

¿Te gustaría que oremos por ti o por alguien más ?

El grupo de intercesión de Conversando con Dios orará por tu intención. Clamando a Dios para que su voluntad obre en tu vida y en la de quienes estén en tu intención. Recuerda lo que nos dice Jesús: «Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» Mateo 18,20

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