Actividades y Reflexión para Pentecostés Semana 6 2026

Semana 6- EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO

Celebrando Pentecostés recordamos la venida del Espíritu Santo; esa divina promesa que Jesús nos hizo. Por medio de este divino regalo, Dios nos llena de sus dones y carismas y estos a su vez nos permiten continuar con esa obra que Dios nos ha encargado. Pentecostés nos permite renovar nuestra relación personal con Jesús y dejar que su amor nos siga moviendo. Es el momento para recordar que Jesús resucitó y vive en cada uno de nosotros.

Semana 6: Retiro de Adultos

Estas actividades pueden realizarse del 31 de mayo al 6 de junio del 2026.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Ven, Espíritu Santo,
Llena los corazones de tus fieles
y enciende en ellos
el fuego de tu amor.
Envía, Señor, tu Espíritu.
Que renueve la faz de la Tierra.
Oración:
Oh Dios, que iluminaste los corazones de tus fieles, con la luz del Espíritu Santo, haznos dóciles a sus inspiraciones para buscar siempre el bien y gozar de su consuelo por Jesucristo nuestro Señor
Amén.

Participaremos de la misa el domingo 31 de mayo y de ser posible algún otro día entre semana.

Ese mismo día, el primero después del sábado, los discípulos estaban reunidos por la tarde con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Llegó Jesús, se puso de pie en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con ustedes!» Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron mucho al ver al Señor. Jesús les volvió a decir: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envío a mí, así los envío yo también.» Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo: a quienes descarguen de sus pecados, serán liberados, y a quienes se los retengan, les serán retenidos.»

Palabra de Dios
R/ Gloria a ti Señor Jesús

EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO

Ya Jesús había dicho a Nicodemo: “Quien no naciere del agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios” (Juan3). Y a San Juan Bautista le dijo la voz del cielo: “Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece en Él, este es el que bautiza en el Espíritu Santo. (S. Juan 1, 23). El bautismo en el Espíritu Santo no es un nuevo sacramento. Pero es una presencia notoria y una acción manifiesta del Espíritu Santo en el alma. Es una experiencia del poder espiritual que Él concede.

El bautismo en el Espíritu Santo tiene unos efectos notables: una maravillosa paz interior, una alegría incontenible, un amor espíritu a todos. Una paz que proviene del saber que Cristo está vivo y que está presente en nuestras vidas con su poder, una caridad grande porque sabemos que todos somos hermanos. Una dimensión sobrenatural porque nos convencemos de que somos eternos, y que por tanto no basta con el terrenismo y que hay en peligro de volvernos demasiado socializantes, buscando el paraíso aquí en la tierra, sin cuidarnos del paraíso eterno que es el único que satisface plenamente y no se acaba.

El bautismo en el Espíritu Santo brota espontáneamente de la oración en grupo, del retirarse para oír a Dios, en los Hechos de los Apóstoles se narra que ellos lo recibieron después de haberse dedicado a rezar unánimes, o sea en una fraternidad absoluta. Estaban orando apoyados por la oración de la Virgen Maria, a quien tanto estimaban todos. Este acontecimiento se repite en esta época de una manera extraordinaria. En estos tiempos como en una nueva primavera de la Iglesias, son muchas las personas que reciben el bautismo del Espíritu Santo. Basta asistir a un grupo serio de oración y se experimentará. Pero es necesario que los que se reúnen para orar lo hagan “unánimes”, es decir: fraternales, llenos de amor, de caridad, sin rencores, sin odios, sin injusticas, sin impurezas.

¿Qué haces para recibir el bautismo en el Espíritu Santo? Reunirnos en pequeños grupos. Leer el Evangelio. Suplicar que venga a nosotros el Espíritu Santo. Procurar llevar una vida de armonía, pureza y paz con todos. Ver la vida con espíritu sobrenatural y no solo con ideas socializantes porque entonces nos volvemos materialistas, secularizadas y se nos acaba la fe. No se obtiene el bautismo con Espíritu Santo sin más ni más. Es necesario mucha súplica, frecuentes lecturas bíblicas hechas con humildad y fe (especialmente leer los Hechos de los Apóstoles). Es costoso. Todo lo que vale cuesta. Pero después de que recibimos el Espíritu Santo veremos que hay dentro de nosotros mismos un poder inmenso, un amor que no imaginábamos, un dominio propio que estaba encadenado. Es necesario que oremos mucho, es necesario orar con llanto para borrar nuestros muchos pecados, porque en nosotros hay un fuego maravilloso de poder y de amor verdadero que necesarita salir a flor de vida.

Es necesario clamar “Ven Espíritu Santo”. Hace falta quitarnos el miedo de hablar de Dios. ¿En verdad alguna vez nos atrevemos a hablar a los demás de Jesucristo? Es necesario hacerlo si queremos que El nos envié al Espíritu Santo. Cristo es el que bautiza con Espíritu Santo. Es Él quien llena nuestros corazones de amor y alabanza a Dios, y de amor y servicio a los demás. Una evidencia muy vital de que si se ha recibido el bautismo del Espíritu Santo es que la persona comienza a glorificar a Dios por medio de su vida y de sus labios. Debe haber una “lengua de alabanzas”. Otra dramática señal de que sí se ha recibido este bautismo es el cambio que se manifiesta en la conversación y en las actitudes. Pero tal vez el cambio mas significativo es el extraordinario fervor que se experimenta. Personas que antes eran bastantes apáticas ahora se vuelven dinámicas, no tienen miedo en anunciar el evangelio, sientes un poder y un fervor que asombra a los demás.

El profundo anhelo de la persona que recibe el bautismo del Espíritu Santo es ser como Jesús. Tener un espíritu manso y humilde como El, y alcanzar la victoria sobre el pecado. Deja que el Espíritu Santo le demuestre lo malo que ha habido en su vida (por medio de un examen de conciencia serio y humilde) y recuerda con temor que el Espíritu Santo no obstante de ser tan paciente, puede ser contristado. Por eso trata de alejar toda falta voluntaria cumpliendo así con el precepto del Apóstol. “No contristéis al Espíritu Santo” (Ef. 4,30). Son indescriptibles la luz y el gozo que irradian del rostro de quien recibe el Divino Espíritu. La principal bendición de esta experiencia es una “edificación gozosa”. Un empleado de electrónica exclamaba: “lo que me admira de los que van a estas reuniones de oración es que parecen todos tan felices, tan radiantes”. Y no se trata simplemente de un desborde emocional, es una nueva manera de vivir. El Espíritu Santo no es una curación mágica. Volveremos a pecar. Pero habrá una gran diferencia entre una persona que nunca ha recibido y la persona que nunca ha recibido el bautismo del Espíritu Santo. Se hundirá quizá terriblemente en el pecado todavía, (porque hacemos el mal que no queremos—Como decía San Pablo) pero tiene una conciencia viva de que esta contristando al Espíritu de Dios, y el Divino Espíritu lo perseguirá donde quiera que vaya con sus llamamientos a la conversión. “Será un eterno perseguido del cielo”, y dirá como tantos que ya se convirtieron seriamente: “Tuve que volver al buen camino porque no fui capaz de zafármele al Espíritu Santo que no dejaba de llamarme”. El persigue al pecador solamente para liberarlo.

A cada petición respondemos R/ Señor danos tu Espíritu:


Preguntas para reflexión

  • ¿Qué podrías hacer para recibir este bautizo del Espíritu Santo? ¿Podrías orar más seguido, al menos una vez al día? ¿Hay algún grupo de oración en tu iglesia en el que pudieras participar?¿Podrías hacer oración con tus familiares y amigos y clamar al Espiritu Santo que se pose sobre todos?

¡Oh, Espíritu Santo!, llena de nuevo mi alma con la abundancia de tus dones y frutos. Haz que yo sepa, con el don de Sabiduría, tener este gusto por las cosas de Dios que me haga apartar de las terrenas. Que sepa, con el don del Entendimiento, ver con fe viva la importancia y la belleza de la verdad cristiana. Que, con el don del Consejo, ponga los medios más conducentes para santificarme, perseverar y salvarme. Que el don de Fortaleza me haga vencer todos los obstáculos en la confesión de la fe y en el camino de la salvación. Que sepa con el don de Ciencia, discernir claramente entre el bien y el mal, lo falso de lo verdadero, descubriendo los engaños del demonio, del mundo y del pecado. Que, con el don de Piedad, ame a Dios como Padre, le sirva con fervorosa devoción y sea misericordioso con el prójimo. Finalmente, que, con el don de Temor de Dios, tenga el mayor respeto y veneración por los mandamientos de Dios, cuidando de no ofenderle jamás con el pecado. Lléname, sobre todo, de tu amor divino; que sea el móvil de toda mi vida espiritual; que, lleno de unción, sepa enseñar y hacer entender, al menos con mi ejemplo, la belleza de tu doctrina, la bondad de tus preceptos y la dulzura de tu amor. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Padrenuestro, Dios te salve y Gloria

Texto: Parroquía El Espíritu Santo

Ahora escuchemos esta canción:

                                                                                                         

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Gracias por compartirnos tu reflexión de Adviento.

Gracias por ser parte de este retiro espiritual.

Hemos terminado las actividades de esta semana.

Dios te bendiga

PERMÍTENOS ORAR POR TUS PLEGARIAS

¿Te gustaría que oremos por ti o por alguien más ?

El grupo de intercesión de Conversando con Dios orará por tu intención. Clamando a Dios para que su voluntad obre en tu vida y en la de quienes estén en tu intención. Recuerda lo que nos dice Jesús: «Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» Mateo 18,20

Semana 6: Retiro Familias con Niños

Estas actividades pueden realizarse del 31 de mayo al 6 de junio del 2026.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Espíritu santo, te damos infinitas gracias por permitirnos aprender y entender tu poder. Por permitirnos prepararnos en estos días para tu fiesta maravillosa de Pentecostés, Espíritu Santo, te agradezco por ser mi fiel compañía y nunca abandonarme, Espíritu Santo, ayúdame a distinguir las cosas buenas de las malas, y que mi ejemplo siempre sean las buenas. Espíritu Santo, guíame por el camino del bien, para siempre ser un niño recto Espíritu Santo, ven a mi corazón, purifícalo y conviértelo en un corazón puro y sincero. Transforma mi vida, hazme un niño humilde y fiel a la voluntad del Señor. Amén.

Participaremos de la misa el domingo 31 de mayo y de ser posible algún otro día entre semana.

Juan 20, 19 – 23

Después de resucitar, Jesús fue a visitar a sus amigos, que estaban escondidos porque tenían miedo. Jesús les dijo: «La paz esté con ustedes» y les mostró que realmente era Él. Los discípulos se pusieron muy contentos. Entonces Jesús les dio el Espíritu Santo para que anunciaran el amor y el perdón de Dios a todas las personas.

A veces nosotros también sentimos miedo: cuando tenemos un problema en la escuela, cuando estamos enfermos o cuando algo nos preocupa. Este Evangelio nos recuerda que Jesús siempre está cerca de nosotros y nos da su paz para seguir adelante con confianza.

Jesús también les regaló el Espíritu Santo a sus discípulos para ayudarlos a hacer el bien y compartir el amor de Dios. Ese mismo Espíritu Santo nos acompaña hoy para que seamos amables, perdonemos a los demás y llevemos alegría a quienes nos rodean.

ACTIVIDAD 1: Niños menores de 7 años

La paloma del Espíritu Santo

Materiales: Hoja blanca, crayones, tijeras (con ayuda de un adulto).

Actividad:
Colorear y decorar una paloma, símbolo del Espíritu Santo.

Mensaje:
«El Espíritu Santo nos llena de amor, paz y alegría.»

ACTIVIDAD 2: Niños mayores de 7 años

Materiales: Cartulina, colores y recortes.

Actividad:
Escribir en el centro la frase:
«La paz esté con ustedes».

Alrededor, cada niño dibuja o escribe acciones que llevan paz:

  • Compartir.
  • Perdonar.
  • Ayudar.
  • Escuchar.
  • Ser amable.

Reflexión:
¿Cómo puedo llevar la paz de Jesús a mi casa y a mi escuela?


Reflexiona

Ven, Espíritu Santo, a nuestro corazón

  • Para que el Espíritu Santo nos ayude a amar a Dios y a nuestros hermanos. R/Ven, Espíritu Santo, a nuestro corazón.
  • Para que nuestros corazones se llenen de alegría, paz y bondad. R/Ven, Espíritu Santo, a nuestro corazón.
  • Para que el Espíritu Santo nos dé fuerza para hacer el bien y evitar el mal. R/Ven, Espíritu Santo, a nuestro corazón.
  • Para que seamos amables y respetuosos con nuestros padres, maestros y amigos. R/Ven, Espíritu Santo, a nuestro corazón.
  • Para que el Espíritu Santo nos ayude a compartir con quienes tienen necesidad. R/Ven, Espíritu Santo, a nuestro corazón.
  • Para que los dones del Espíritu Santo crezcan en nosotros y nos ayuden a ser mejores cada día. R/Ven, Espíritu Santo, a nuestro corazón.

Me comprometo a dejar que el Espíritu Santo guíe mi corazón, realizando una obra buena cada día: ayudaré a alguien, compartiré con alegría, perdonaré de corazón y dedicaré un momento para hablar con Dios en la oración.

Espíritu Santo, queremos vivir como el niño Jesús, dando nuestro amor a todos, compartiendo con los que necesitan, brindando alegría a los demás, ofreciendo nuestro tiempo y nuestro esfuerzo para hacer el bien a los que nos rodean. Sí, Santo Espíritu de Dios, queremos vivir como el niño Jesús, por eso te pedimos que llegues a nosotros y llenes nuestros corazones, para darnos la fuerza para vivir como verdaderos discípulos y discípulas de nuestro Amigo Jesús. Amén.

Padrenuestro, Dios te salve y Gloria

Hemos terminado las actividades de esta semana.

Dios los bendiga.

PERMÍTENOS ORAR POR TUS PLEGARIAS

¿Te gustaría que oremos por ti o por alguien más ?

El grupo de intercesión de Conversando con Dios orará por tu intención. Clamando a Dios para que su voluntad obre en tu vida y en la de quienes estén en tu intención. Recuerda lo que nos dice Jesús: «Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» Mateo 18,20

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